Fijación lumbar con tornillos pediculares (artrodesis) en cirugía de columna mínimamente invasiva
Tratamientos

Descompresión lumbar o descompresión con fijación: ¿cuándo se necesita cada una?

20 de Julio, 2026
7 min de lectura
Dr. Adrián Zárate

Una de las preguntas que más me hacen es: "Doctor, ¿por qué a mi vecino le pusieron tornillos en la columna y a mí me dijeron que no hacían falta?". Es una excelente pregunta, porque toca una de las decisiones más importantes en la cirugía de columna: cuándo basta con liberar el nervio (descompresión) y cuándo, además, hay que estabilizar la zona con una fijación.

No es que una sea "mejor" que la otra. Son herramientas distintas para problemas distintos. Te lo explico en simple.

Qué es una descompresión lumbar

Descomprimir significa liberar el espacio por donde pasan los nervios cuando están apretados, ya sea por una hernia, por un canal estrecho (estenosis) o por engrosamiento de los tejidos.

Imagina un túnel por el que pasa un cable: con los años el túnel se estrecha y aprieta el cable, generando dolor, hormigueo o debilidad. La descompresión agranda ese túnel y le devuelve espacio al nervio, sin tocar la estructura que sostiene la columna.

Qué es la fijación (artrodesis)

La fijación, o artrodesis, va un paso más allá: además de liberar el nervio, estabiliza dos o más vértebras entre sí, habitualmente con tornillos y barras, para que dejen de moverse de forma anormal.

Siguiendo el ejemplo: si además de estar estrecho, el túnel está "suelto" y se desplaza con cada movimiento, no basta con agrandarlo; hay que afirmarlo para que no siga dañando el cable.

Cuándo basta con descompresión sola

En muchos casos, liberar el nervio es suficiente. Suele ser la opción cuando:

  • El problema es de compresión pura (una hernia o una estenosis) sobre una columna que sigue siendo estable.
  • No hay desplazamiento anormal de las vértebras.
  • Se puede liberar el nervio respetando las estructuras que dan estabilidad.

Cuando se puede, prefiero esta vía: es menos invasiva, la recuperación suele ser más rápida y se conserva más movilidad.

Cuándo se agrega la fijación

La fijación entra en juego cuando, además de la compresión, hay un problema de estabilidad o de deformidad. Por ejemplo:

  • Espondilolistesis inestable, cuando una vértebra se desliza sobre otra (te lo explico en mi artículo sobre espondilolistesis).
  • Escoliosis u otras deformidades que hay que corregir y mantener.
  • Cuando, para liberar bien el nervio, es necesario retirar tanto hueso que la zona quedaría inestable.
  • Algunas reoperaciones sobre una columna ya intervenida.

En estos casos, poner la fijación no es "exagerar": es lo que evita que el dolor regrese y que haya que volver a operar.

Qué dice la evidencia actual

Esta no es una preferencia personal, sino lo que muestran los estudios. En la estenosis lumbar sin inestabilidad, varias revisiones coinciden: agregar una fijación no mejora los resultados frente a descomprimir solo, y sí implica más tiempo de cirugía, más sangrado y más complicaciones. Un metaanálisis de 15 estudios (Chang et al., Archives of Orthopaedic and Trauma Surgery, 2017) no encontró diferencias clínicas a 2 años entre ambas técnicas, con más complicaciones al fijar (DOI); una revisión más reciente llegó a la misma conclusión (Huang et al., Pain Practice, 2022) (DOI).

En la espondilolistesis (cuando una vértebra se desliza), la decisión es más matizada. El estudio SLIP (Ghogawala et al., New England Journal of Medicine, 2016) mostró que agregar fijación daba una mejoría de calidad de vida algo mayor; eso sí, las reoperaciones fueron bastante más frecuentes en el grupo operado solo con descompresión (34% frente a 14%) (DOI). Por eso la respuesta honesta no es "siempre" ni "nunca": depende, sobre todo, de si hay inestabilidad.

Cómo lo decido con mis pacientes

Acá está lo importante: esta decisión no se toma con una sola radiografía ni con una regla general. La tomo caso a caso, mirando tus imágenes, tus síntomas, tu edad, tu actividad y tus expectativas. La misma imagen puede significar cosas distintas en dos personas distintas.

Mi criterio, y el del equipo del Dr. Zárate, es claro: hacer lo justo y necesario. Si tu columna se puede resolver solo con una descompresión, no tiene sentido agregar fijación. Y si de verdad necesitas estabilidad, no tiene sentido quedarse corto y arriesgar una segunda cirugía.

Por eso, si te plantearon una cirugía con fijación y te quedan dudas, pedir una segunda opinión es completamente legítimo y muchas veces aclara el panorama. Puedes solicitarla aquí o partir por mi calculadora "¿Necesito cirugía?". Si tu caso es de canal estrecho, te dejo además mi artículo sobre estenosis lumbar.

¿Te indicaron una cirugía de columna y quieres entender bien tus opciones? Agenda tu evaluación conmigo.

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