Compresión Medular Cervical

Mielopatía Cervical

La mielopatía cervical es la compresión de la médula espinal en el cuello, una condición que requiere evaluación urgente. Conozca los síntomas, diagnóstico y tratamiento con el Dr. Zárate.

¿Qué es?

La mielopatía cervical es una condición neurológica causada por la compresión de la médula espinal a nivel del cuello. A diferencia de la radiculopatía (que afecta una raíz nerviosa), la mielopatía compromete la médula espinal misma, pudiendo afectar tanto las extremidades superiores como las inferiores.

Es la causa más frecuente de disfunción medular en adultos mayores de 55 años. La compresión generalmente es producida por cambios degenerativos: discos protruidos, osteofitos (espolones óseos) y engrosamiento del ligamento amarillo que reducen el espacio disponible para la médula.

Es una condición que requiere evaluación especializada oportuna, ya que sin tratamiento adecuado puede progresar a daño neurológico irreversible. La descompresión quirúrgica a tiempo puede detener la progresión y mejorar la función neurológica, y el plazo importa: una cohorte internacional de 757 pacientes operados (Neurosurgery, 2019) mostró que quienes se operaron dentro de los primeros cuatro meses desde el inicio de los síntomas recuperaron más función al año que quienes lo hicieron después.

Factores de Riesgo

Causas y Factores de Riesgo

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Espondilosis cervical

Cambios degenerativos progresivos que producen osteofitos y estrechamiento del canal cervical.

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Hernia discal cervical

Protrusión del disco que comprime la médula espinal, especialmente en C5-C6 y C6-C7.

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Osificación del ligamento

El ligamento longitudinal posterior se osifica (OPLL), estrechando severamente el canal cervical.

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Canal cervical estrecho

Algunas personas tienen un canal cervical congénitamente más angosto, siendo más susceptibles a la mielopatía.

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Trauma cervical

Lesiones traumáticas que causan inestabilidad o desplazamiento que comprime la médula.

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Artritis reumatoide

La inflamación crónica puede causar inestabilidad atlantoaxial y compresión medular alta.

¿Los identifica?

Síntomas Principales

1

Torpeza manual

Dificultad para abotonarse la camisa, escribir, manipular monedas o abrir frascos. Es frecuentemente el primer síntoma.

2

Alteración de la marcha

Inestabilidad al caminar, sensación de 'piernas rígidas' o dificultad para mantener el equilibrio, especialmente en la oscuridad.

3

Debilidad en manos

Pérdida progresiva de la fuerza de agarre y de la motricidad fina de las manos.

4

Sensación eléctrica al flexionar el cuello

Signo de Lhermitte: sensación de descarga eléctrica que baja por la espalda al inclinar la cabeza hacia adelante.

5

Adormecimiento en manos y pies

Pérdida de sensibilidad que puede afectar tanto las extremidades superiores como las inferiores.

6

Alteración de esfínteres

En casos avanzados, puede presentarse urgencia urinaria o dificultad para controlar la vejiga. Es un signo de gravedad.

Importante: Si presenta pérdida de fuerza progresiva, alteración de esfínteres o dolor invalidante, consulte de urgencia. Estos pueden ser signos de una condición que requiere evaluación inmediata.

Diagnóstico

Examen neurológico completo: evaluación de signos de mielopatía (hiperreflexia, Babinski, Hoffman, clonus), fuerza, sensibilidad y coordinación.

Resonancia Magnética cervical: estudio indispensable que muestra la compresión medular, cambios de señal en la médula (signo de mielopatía) y planificación quirúrgica.

En mielopatía la demora es el problema. Una primera revisión de sus imágenes a distancia por telemedicina para problemas de columna permite ordenar el estudio sin esperar cupo presencial.

TAC cervical: complementa la RM para evaluar detalladamente los cambios óseos, osteofitos y osificación ligamentaria.

Potenciales evocados somatosensoriales: evalúan la conducción de señales a través de la médula para cuantificar el grado de daño funcional.

Radiografías dinámicas cervicales: evalúan la estabilidad de la columna cervical en flexión y extensión.

Opciones de Tratamiento

El Dr. Zárate evalúa cada caso individualmente, priorizando siempre el enfoque menos invasivo.

Tratamiento Conservador

Según cada caso

  • El tratamiento conservador tiene un rol limitado en la mielopatía cervical moderada o severa: las guías internacionales (Global Spine Journal, 2017 y 2025) recomiendan la cirugía, porque la historia natural es de deterioro progresivo
  • En la mielopatía leve las mismas guías aceptan dos caminos: cirugía o rehabilitación supervisada con control clínico estrecho y resonancia de control. Una cohorte de 140 pacientes con mielopatía leve no operada (Neurosurgery, 2025) mostró que cerca del 13% empeoró al año y alrededor del 12% terminó operándose a los 3,4 años: ni «hay que operar ya» ni «no pasa nada»
  • Ante una compresión medular en la resonancia sin síntomas, no se opera de forma preventiva: se controla
  • Kinesiología suave: ejercicios de equilibrio, fortalecimiento y movilidad cervical controlada
  • Modificación de actividades: evitar la hiperextensión cervical y actividades con riesgo de caídas
  • Uso de collar cervical temporal en períodos de dolor agudo (no prolongado)

Cirugía Mínimamente Invasiva

Cuando es la mejor opción

  • La cirugía es el tratamiento de elección en la mielopatía cervical moderada y severa, y una opción válida en la leve. Su objetivo primario es frenar el deterioro; la mayoría de los pacientes logra además una mejoría funcional
  • El momento importa: operar dentro de los primeros cuatro meses desde el inicio de los síntomas se asocia a mejor recuperación funcional al año (cohortes AO Spine, 757 pacientes, Neurosurgery 2019)
  • Expectativas honestas: la cirugía trata la médula, no necesariamente el dolor de cuello. En una cohorte de 968 pacientes (Global Spine Journal, 2025), más de la mitad no mejoró la cervicalgia al año, aunque sí la función neurológica
  • Abordaje anterior (ACDF): fusión cervical anterior con discectomía y colocación de cage intersomático. Ideal para 1-2 niveles.
  • Abordaje posterior: laminoplastía o laminectomía con fijación para compresiones multinivel o canal estrecho congénito
  • Artroplastía cervical: reemplazo del disco por prótesis móvil, preservando el movimiento en pacientes seleccionados
  • Monitoreo neurofisiológico intraoperatorio para máxima seguridad durante la descompresión medular
Pionero en Chile

Cirugía Endoscópica de Columna

El Dr. Zárate es pionero en Chile en cirugía endoscópica de columna, una técnica de última generación que ofrece ventajas significativas.

Descompresión cervical posterior endoscópica: en casos seleccionados de compresión focal, permite descompresión a través de una incisión mínima.

Foraminotomía endoscópica cervical: para radiculopatía cervical asociada, sin necesidad de fusión vertebral.

Menor daño a la musculatura cervical posterior: preservación de los músculos extensores que son fundamentales para la biomecánica cervical.

Combinación con técnicas anteriores: en casos complejos, el enfoque puede combinar descompresión endoscópica posterior con fusión anterior.

Recuperación más rápida del dolor cervical postoperatorio gracias a la menor agresión quirúrgica.

El Dr. Zárate selecciona la técnica más apropiada para cada caso según la localización, extensión de la compresión y estado neurológico del paciente.

Preguntas Frecuentes

Resolvemos las dudas más comunes sobre esta patología.

¿La mielopatía cervical siempre requiere cirugía?
En la mielopatía moderada o severa, sí: las guías internacionales recomiendan la cirugía, porque la historia natural es de deterioro progresivo y la descompresión oportuna es la mejor forma de detenerlo y dar la oportunidad de recuperación. En la mielopatía leve hay dos caminos válidos —cirugía o rehabilitación supervisada con control estrecho— y la decisión se toma caso a caso: en una cohorte de 140 pacientes leves no operados, cerca del 13% empeoró al año. Una compresión medular en la resonancia sin síntomas no se opera de forma preventiva.
¿Se puede recuperar la función neurológica después de la cirugía?
Sí, especialmente cuando la cirugía se realiza de forma oportuna, antes de que el daño medular sea irreversible: operar dentro de los primeros cuatro meses desde el inicio de los síntomas se asocia a mejor recuperación funcional al año. La mayoría de los pacientes experimenta mejoría de la torpeza manual y la marcha. El objetivo primario, eso sí, es detener el deterioro, y el dolor de cuello no siempre mejora. La recuperación puede continuar durante 12-18 meses después de la cirugía.
¿Cuáles son los riesgos de no tratar la mielopatía cervical?
Sin tratamiento, la mielopatía cervical tiende a progresar, pudiendo llevar a pérdida de la independencia para actividades cotidianas, caídas frecuentes, incapacidad para caminar y en casos severos, alteración del control de esfínteres. Un trauma menor (como una caída) sobre una médula ya comprimida puede causar deterioro neurológico agudo severo: en una serie de 387 lesiones medulares cervicales agudas publicada en 2025, el 43% correspondió a síndrome de cordón central, una lesión que ocurre con golpes que en otra persona serían menores y que se asocia a estenosis cervical degenerativa previa.
¿Cuánto dura la recuperación de la cirugía cervical?
La hospitalización suele ser de 1-3 días. El uso de collar cervical se indica por 4-6 semanas según el procedimiento. La rehabilitación comienza tempranamente y la mayoría de los pacientes retoman actividades habituales en 6-8 semanas. La recuperación neurológica completa puede tomar 6-18 meses.

¿Necesita evaluación especializada?

El Dr. Zárate atiende en Clínica MEDS. Agende una consulta para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.

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Cada caso es único. Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica presencial.